A esto me refiero cuando hablo de identidades:
La tradicional idea de identity se referia (y se refiere) a la marca, la identidad de la marca. En este caso nos referimos a la identidad de la persona. Es en la convergencia de estas dimensiones (promise, performance y purpose), y en especial en la tercera, que encontraremos las mayores innovaciones en el futuro cercano.
Por poner un ejemplo, no tengo claro que Apple cumpla con la identity. Es decir son los mejores en la experience y en en brand identity, todo el mundo quiere ser cool como Apple, pero no veo el Purpose, que nos ofrece Apple que nos permita incorporarlo a nuestra identidad como persona. En cambio si que veo a Google mas en la linea de ayudar a sus usuarios a construir su identidad, con iniciativas como el X prize que premia el primer equipo privado que consiga poner un vehiculo en la luna y hacerlo volver, o que tiene como vision democratizar la informacion, me parecen ejemplos de componentes que aportan, o estan en la linea de aportar el purpose a Google.
Os repito la pregunta, si tuvierais que elegir entre un partido politico y Google, como componentes de definir vuestra identidad, con cual os quedariais?

Noviembre 17, 2007 at 2:50 am
Yo elegiría Google, sin duda. Este punto refiere tanto del poder de las corporaciones “responsables” como el mal estado de la política (refiero al estado de la política en los EEUU en concreto, aunque imagino que estaréis de acuerdo con migo sobre este tema). Os propongo una segunda pregunta – como se puede innovar la industria de la política (y digo industria a propósito – el tema de ingresos y perdidos ya aplica a la política tambien)? Como puede ser que hemos llegado tan lejos de la idea de un gobierno que piensa en nosotros, y no piensa por nosotros? (No se si esto se traduce bien en español – quiero decir “a government that thinks about us, not for us”).
Pensad en una figura como Al Gore, que anunció esta semana que va a ser socio del famoso Kleiner Perkins Caufield y Byers, la compañía de venture capital que invirtió en Google en su infancia. Aquí es un ejemplo de cómo un político ha conseguido innovar totalmente su marca por luchar para un Purpose que resuena con el público. Y ahora, ha juntado su poder como político con el mundo corporativo para empujar cambio por el bien. Refleja, creo, la importancia de Purpose, y es un caso interesante de la convergencia entre negocio y política en una manera positiva.
Vincúlo a un artículo sobre Al Gore y su rol en Kleiner Perkins Caufield y Byers está aquí:
http://earth2tech.com/2007/11/12/al-gore-joins-kleiner-as-cleantech-venture-capitalist/
Noviembre 17, 2007 at 2:57 pm
Este comentario va para el comentario de Nicole. La pregunta de “como innovar la industria de la politica” me parece muy buena.
En el mundo de los negocios, sabemos que las empresas realmente extraordinarias no tienen su mirada fijada en los resultados del proximo trimestre sino están innovando y invirtiendo para que los resultados de los proximos 10 años sean los mejores posibles. Y un analista financiera que basa sus recomendaciones en función de los resultados a corto plazo no está haciendo bien su trabajo.
La vida politica sufre ese problema. Elecciones cada 4 años. Opinion polls cada día. ¿Quien puede innovar, producir cambiar real en ese ambiente? Imposible! Y justamente ese corto-plazismo, esa obsesión con las aparencias, eso atrae a personas totalmente inadecuados al trabajo politico.
El caso Gore es muy interesante. Aqui tenemos un politico que ha tenido 7 años para invertir y innovar en nuevos conceptos, mensajes, idealogías, sin interrupción. Y mira lo que salió!
Mensaje: para que se puede innovar mejor en la industria de la politica, hay que dejarlo respirar más. Hay que romper la obsesión con resulados a corto plazo y dejar que salgan más Al Gores con sus visiones y Purposes.
Noviembre 18, 2007 at 2:47 am
Lo que está claro es que se puede innovar en todos los sectores, incluyendo la política.
Noviembre 18, 2007 at 10:40 pm
Qué mal estamos si nos sentimos más representados por una corporación internacional (que dice enfrentarse al mal pero permite que el gobierno chino censure los resultados de sus búsquedas) antes que a un partido político. No seré yo quien defienda a los partidos políticos como entes samaritanos con voluntad de servicio a la ciudadanía frente a las egoistas empresas sedientas de beneficios. En absoluto… la realidad no es así. En ambos casos hay elementos a admirar y a detestar. Pero detrás de Google, BMW (¿te gusta conducir?) o mi supermecado favorito (Dia% si gastas más es porque quieres) hay un claro valor: enriquecerse. Los partidos en cambio, gestionan la cosa pública, lo que es nuestro y con nuestro dinero: calles, becas, ambulatorios… Y no me digáis que todos son iguales porque estar o no estar en Irak no es lo mismo, o apostar por escuela pública o privada no es lo mismo. Así que si debo elegir… me quedo con los partidos. Siempre hay alguno con el que me siento más identificado que con otros.
Sobre innovación en la política… hombre, ha habido bastante en los últimos años, no? Lo de los 4 años es una restricción en el juego que, efectivamente, retrae a cierta gente pero también aporta su lado bueno: nos permite cambiar la dirección si vemos que no se sigue el camino deseado (Francia ha pasado de elecciones presidenciales cada 7 años a cada 5, los ciudadanos votaron en masa a favor así que tampoco será tan malo el cortoplacismo). Aceptando esa restricción, la política de hoy poco tiene a ver con la de la época de George Washington o Antonio Sagasta. Pero hoy hay más control, más información y, no lo olvidemos, más interés que hace 100 o 200 años. Esto ha obligado a la clase política a reaccionar e innovar claramente (contratación de asesores y think tanks, transmisión de mensajes casi personalizados por todos los canales: Montilla en IESE no tiene nada que ver con un mitin en Cornellà…). Casi me atrevería a decir… ¿no ha habido más innovación en la política que en las empresas?
Noviembre 18, 2007 at 11:03 pm
La única innovación que detecto últimamente en la mayoría de partidos políticos (al menos los que tengo más cerca… geográficamente) es en temas de comunicación y, si me apuras, manipulación. En cuanto al contenido, cada vez parece importar menos, aunque estoy con Xavi: no es lo mismo estar en Iraq que no estarlo, no es lo mismo aprovar una ley que permita el matrimonio homosexual que votar radicalmente en contra…
En cualquier caso, si me permitís un símil con la web 2.0, incluso os diría que ciertos partidos están entrando en una especie de “comunicación 2.0″, al movilizar a las masas que, unos meses antes, ni se imaginaban paseando por las calles gritando una proclama en contra de algo.
Por cosas como estas pienso que nos debe representar mejor una postura propia ante la vida: ojo crítico ante la política (postura propia) y análisis de los productos que nos quieren vender las empresas (escogiendo aquello que nos facilita la vida o que va con nuestro estilo)!!